Tuesday, October 9, 2007

Incierto Neutrino y Polinomio Indecidible


Incierto Neutrino: Hola Poli, ¿te diviertes?
Polinomio Indecidible: Hola Tino, ... pues, hasta donde es posible divertirse observando la tragicomedia humana, a veces ríes, y a veces te hace llorar.
Incierto Neutrino: Y yo que pensaba que ese tipo de espectáculos sólo era digno de ser observado por hembras ociosas.
Polinomio Indecidible: No te dejes llevar por las apariencias, las historias son simples en su estructura macroscópica, pero infinitamente variadas en sus detalles. Algunas son muy simples, pero de consecuencias trascendentes.
Incierto Neutrino: ¿Podrías concretar un poco más? Me hace falta un ejemplo.
Polinomio Indecidible: Bueno, pues la trama es muy simple, pero importante. En este caso un hombre está en un determinado punto A, y al cabo de muchos años y envericueteadas vivencias arriba a un punto B en su desarrollo personal. Una vez ahí, reflexiona y se da cuenta de que podía haber llegado a ese mismo punto por otra ruta muy diferente. De hecho, percibe que hay un número infinito de historias que llevan de A a B, pero lo que es realmente importante es la diferencia entre los estados internos A y B.
Incierto Neutrino: Es decir que lo que realmente tiene alguna significancia es el estado interno, ¡mientras que el camino seguido no tiene importancia!
Polinomio Indecidible: Bueno, podríamos decir que tan importante es mirar al espejo, como mirar a la brújula.
Incierto Neutrino: Primo, primito, primate, ¡cómo disfruto tu conversación! ¿Podrías seguir concretando?
Polinomio Indecidible: ¡Por supuesto! Este hombre de nombre, digamos, Bonifacio Perdomo Olivares, ha viajado por todo el planeta, ha tenido empleos más o menos interesantes, pero siempre muy redituables. Es muy hábil en los negocios y sabe cómo influir a sus semejantes haciéndolos sentirse que pertenecen a una clase superior por el solo hecho de conocer a Bonifacio y de disfrutar de su "amistad". Ahora vive desahogadamente en una zona muy exclusiva, en un país decadente, pero que todavía sigue siendo el más rico de ese mundo.
Incierto Neutrino: Y, ¿qué tiene que ver esta historia con la imagen que brilla en tu burbuja singular?
Polinomio Indecidible: ¿Te refieres al tranvía?
Incierto Neutrino: Sí, me llaman la atención los colores con que lo observas.
Polinomio Indecidible: Son las raíces de polinomios con coeficientes en las emociones Ira, Esperanza y Amor, módulo la unidad. Pero eso es sólo una representación especial, hecha para enfatizar cambios sustanciales y eliminar variaciones irrelevantes. Lo importante es que por una cadena de hechos improbables Bonifacio viajaba en ese tranvía cuando tuvo un déjà vu. Se sintió repitiendo una vivencia experimentada tiempo atrás.
Incierto Neutrino: Déjame adivinar, ¿se sintió pasando nuevamente por un lugar que frecuentaba cuando era todavía joven y no tan rico?
Polinomio Indecidible: Así es, pero el punto crítico de esta experiencia no está en la vecindad de este momento, sino cuando bajó del tranvía y tras mirar fugazmente un anuncio de una despampanante modelo en ropa interior muy llamativa, recordó a su mujer cuando era joven.
Incierto Neutrino: ¿Fué bella?
Polinomio Indecidible: Sí, y muy con una personalidad singular, también.
Incierto Neutrino: ¿Estaban enamorados?
Polinomio Indecidible: Sintieron una pasión que cristalizó en una familiaridad cariñosa. Pero Bonifacio seguía enamorándose de cuanta hembra singular y atractiva se cruzaba en su camino. Estas desviaciones de su lealtad se hacían más frecuentes e importantes cuando su relación conyugal se encrespaba.
Incierto Neutrino: Bueno, pero ¿qué fué lo que pasó cuando pensó en su mujer?
Polinomio Indecidible: Pensó en que habían pasado treinta años en los cuales él no había podido llegar a ser tan leal a su mujer como ella lo era con él. Al principio, ni siquiera pensaba en eso, pero al cabo de varios años de infidelidades "sin importancia", platónicas o más físicas, pensó que le debía mucho a su mujer y que quizá podría ser más leal a ella.
Incierto Neutrino: ¡Eso es un avance!
Polinomio Indecidible: No realmente, pues a pesar de desearlo, e intentarlo, seguía sucumbiendo a las frecuentes tentaciones que se le presentaban, aunque algunas eran tan atractivas que no es difícil comprender por qué le era tan difícil serle fiel a su mujer.
Incierto Neutrino: Nos acercamos ya al final de la historia, ¿no es así?
Polinomio Indecidible: Sí, pero no termina de una manera obvia.
Incierto Neutrino: ¿A qué te refieres? Bonifacio se da cuenta de que ha seguido un largo circuito que lo ha traído al mismo lugar y que es ahora más viejo, más rico y más experimentado, pero igualmente incapaz de cultivar una relación más pura y valiosa con una mujer. ¿Qué más puede pasar?
Polinomio Indecidible: Que su camino circular contiene una singularidad. Bonifacio ha pensado por momentos en que Dios existe y le ayuda. Ese pensamiento origina otras emociones, las cuales desencadenan acciones que lo llevan a darse cuenta de que sí puede mantenerse leal a su mujer, sin importar las tentaciones, ni los agravios que ella le haga, y se siente feliz de que la suma total haya sido positiva. El relato termina con una imagen de Bonifacio recostado en su cama, en la oscuridad, sonriendo mientras mira al techo.
Incierto Neutrino: ¡Vaya historia, primo! Tengo que partir, pero como siempre, me voy saboreando tu conversación. ¡Hasta la vista, salúdame a Trayectoria Fractal!

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