El lado bueno de estas tormentas es que todo se ve muy bonito, pues los contornos se suavizan y se ocultan los detalles, además de que la nieve absorbe el sonido casi totalmente, a la vez que refleja todas las luces, haciendo que las noches sean apacibles y blancas. También, mientras cae la nieve, la temperatura se mantiene relativamente alta, así que no hay como salir a meditar en la noche.
El impacto más grande que el invierno tiene sobre nosotros es doble, por un lado el frío (oscila entre -20 y 2 grados centígrados), y por otro la falta de luz (a las 3:30pm hay que encender las luces).
¿Qué es lo que hace a la gente salir de hermosos países tropicales para venir a estas latitudes? En general es la esperanza de un mejor futuro económico. El peso de la pobreza y el descontento producido por malos gobiernos se manifiesta en una emigración masiva. En ocasiones, los emigrados logran una mejor situación, pero en muchos casos estas aventuras no terminan bien.
El crecimiento de la población latinoamericana en ciudades de los EEUU y del Canadá es impresionante. Lo noto en cada viaje que hago a Montreal, y por supuesto, al sur de los EEUU. Aún en Montreal es cada vez menos necesario hablar francés o inglés. Hay ya muchos hispanohablantes. Dios quiera que podamos conservar nuestra cultura, valores y lenguaje. El calor humano se siente más en estos ambientes cuando hay gente que sonríe y los latinos tenemos definitivamente mucho que aportar en este sentido.